jueves, 23 de abril de 2009

En la playa.

Voy a dejar el título para el final. La verdad es que sólo me apetece escribir para recordar, y lo que recuerdo es a mi padre.

Hace, este mes, cuatro años que no está y la verdad es que sigo teniéndolo en cuenta más de lo yo esperaba. Vienen a mi mente recuerdos aislados y preguntas que nadie me va a contestar.

En la actualidad esoy algo centrado en la natación, me gusta, y estoy empezando a ver que es algo más que un deporte, posee muchos más aspectos de los que yo conocía. Es precisamente aquí, en los diferentes aspectos, donde surge el recuerdo.

Decía mi padre que de joven, después de trabajar como mallador en los Astilleros La Comba, se marchaba a la playa a nadar con sus compañeros. Contaba algunas experiencias y lo hermoso que resultaba aquello, la playa casi virgen, ¡qué gozoso!.

De niño, paseába yo junto a mi padre por la playa, por encima de lo que era la acequia d'Engás hasta el final, donde ya rompían las olas y donde se podía oler los dulces aromas de la acequia.

Algunos días por la mañana, el agua de la playa estaba como puede estar una piscina, llana y tranquila, y desde la orilla, con la mano protegiendote los ojos se podía ver como trabajaban los tellineros.

Me apetece que llegue el verano, que haga mejor tiempo para ir a la playa y notar mis pies en la orilla, como se hincan en la arena, nadar, nadar y sumergirme en el agua. Me apetece mucho ya que allí también están sus cenizas.

No hay comentarios: